Cuando fallece un familiar cercano, a la tristeza se le suma una burocracia que nadie explica: cuentas que se bloquean, organismos que piden partidas, plazos que corren mientras la familia todavía está de duelo. Esta guía ordena qué hay que hacer, qué puede esperar y qué conviene no demorar — para que los trámites no agranden el dolor.
En resumen: lo urgente es poco: la partida de defunción (la gestiona la cochería), avisar a ANSES si cobraba jubilación y consultar por la pensión derivada, y verificar seguros de vida — que se cobran sin sucesión. Lo importante sin ser urgente: reunir la documentación e iniciar la sucesión, que es el único camino para disponer de inmuebles, autos y fondos. Y un dato que trae paz: no hay que pagar impuesto a la herencia en CABA, y demorar unos meses no hace perder derechos — aunque demorar años sí crea problemas.
La primera semana
- Partida de defunción. El médico certifica y la empresa fúnebre suele inscribir la defunción en el Registro Civil. Pedí varias copias de la partida: la van a requerir bancos, ANSES, seguros y la sucesión.
- Avisar a ANSES si cobraba jubilación o pensión. El haber del mes en curso corresponde; los posteriores no — cobrarlos indebidamente después trae reclamos. En el mismo trámite, consultá la pensión derivada para cónyuge o conviviente (la convivencia se acredita — 5 años, o 2 con hijos en común — como vimos en la guía de convivencia).
- Seguros de vida y sepelio. Revisá pólizas propias, del empleador, de tarjetas y mutuales: el beneficiario designado cobra directamente, sin sucesión. Es plata disponible en semanas, no en meses — y muchas pólizas quedan sin reclamar porque nadie sabía que existían.
- No muevas fondos ni firmes nada apurado. Usar la tarjeta o la clave del fallecido para retirar dinero, aunque sea “para los gastos”, genera problemas entre herederos y con el banco. Los gastos de sepelio tienen su carril: se recuperan de la sucesión con los comprobantes.
El primer mes: armar el expediente
La sucesión va a necesitar un legajo de documentos. Juntarlos temprano, con calma, evita las corridas de después:
- Partidas: defunción, nacimiento de los herederos, matrimonio — las que prueban el vínculo. Si alguna es de otra provincia o del exterior, puede requerir legalización o apostilla: ver certificaciones y legalizaciones.
- Títulos de propiedad de inmuebles, y documentación de autos (título, cédula).
- Constancias de cuentas, plazos fijos e inversiones — un mail formal al banco con la partida de defunción permite conocer los saldos.
- Averiguar si dejó testamento: se consulta al registro de testamentos del Colegio de Escribanos — es un paso formal de toda sucesión, y a veces trae sorpresas que ordenan todo (o lo cambian todo).
- Deudas y gastos fijos: expensas, impuestos, servicios — siguen corriendo y conviene mantenerlos al día para no acumular intereses sobre bienes que pronto serán de los herederos.
La sucesión: qué es y por qué no conviene patearla
La sucesión es el proceso que declara quiénes son los herederos (la declaratoria) y les transfiere formalmente los bienes. Sin ella, los inmuebles no se pueden vender ni los fondos retirarse: el patrimonio queda congelado a nombre de una persona que ya no está. No hay un plazo fatal para iniciarla, pero la demora tiene costos concretos:
- Bienes que no se pueden vender, alquilar formalmente ni hipotecar — mientras las expensas y el ABL siguen llegando.
- Herederos que fallecen a su vez: sucesiones acumuladas, con más partes, más partidas y más costo.
- Documentos que se pierden y testigos de vínculos que desaparecen.
¿Cuánto cuesta y cuánto demora? Los números actualizados están en nuestra guía de costos de una sucesión en CABA, y el proceso completo en la página de sucesiones y herencias. El dato tranquilizador que repetimos siempre: en CABA no existe impuesto a la herencia.
Dónde ayuda el escribano en todo esto
- Orientación inicial: una consulta ordena el mapa — qué hay, quiénes heredan, qué conviene iniciar y cuándo.
- Certificación de la documentación: copias certificadas de títulos y partidas, y las constancias que pidan bancos y organismos.
- Poderes entre herederos: cuando son varios o alguno vive lejos, un poder permite que uno gestione por todos — incluso desde el exterior.
- Declaraciones y constancias: convivencia para la pensión, domicilio, manifestaciones patrimoniales.
- La venta posterior: cuando la familia decide vender el inmueble heredado, la escritura con la sucesión inscripta es el tramo final — y conviene planearlo desde el principio.
¿Estás atravesando este momento? Escribinos por WhatsApp o por el formulario de contacto: en una consulta revisamos tu situación, te decimos qué es urgente y qué no, y armamos el plan — sin apuro y sin tecnicismos.
Preguntas frecuentes
¿El banco me va a dar la plata de la cuenta de mi papá?
No sin sucesión: al conocer el fallecimiento, el banco bloquea las cuentas y los fondos se liberan con la declaratoria de herederos. Por eso los seguros de vida — que van directo al beneficiario — son tan valiosos en los primeros meses.
¿Puedo seguir usando el auto del fallecido?
El auto integra la herencia: hasta la sucesión no puede transferirse, y usarlo tiene aristas de seguro y responsabilidad. Consultá antes de decidir — y no lo “vendas” de palabra: esa venta no se puede inscribir, como contamos en la guía de transferencia.
Somos varios hermanos y uno vive afuera, ¿tiene que venir?
No necesariamente: puede otorgar poder desde el consulado argentino o ante notario local con apostilla, y participar de toda la sucesión representado. Es el esquema estándar de las familias con miembros en el exterior.
¿Qué pasa con el alquiler que pagaba (o cobraba) el fallecido?
Los contratos no se extinguen automáticamente: derechos y obligaciones pasan a la sucesión (y el inquilino tiene protecciones legales). Cada contrato merece revisión — traelo a la consulta inicial.
¿Cuánto puedo esperar para iniciar la sucesión?
No hay plazo fatal ni multa por esperar unos meses — el duelo también manda. Pero años de demora congelan bienes, acumulan gastos y complican la prueba. Regla práctica: dentro del primer año, con la familia ya más entera, es un buen momento.
Importante: esta guía es orientativa y general. Cada sucesión tiene sus particularidades — testamento, bienes en varias jurisdicciones, sociedades, deudas — y los circuitos de ANSES y los bancos se actualizan. Consultá tu caso concreto antes de tomar decisiones patrimoniales.
Los papeles pueden esperar más de lo que creés — pero se llevan mejor con alguien que los conoce. Cuando estés listo, escribinos.